Lunes, Julio 28, 2014
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Escabiasis

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Escabiasis                                                                                 
Escabiasis o Sarna -  Tratamiento


La Sarna o Escabiosis, reconocida desde la antigüedad como una "plaga" de la especie humana, continúa siendo objeto de estudios y controversias; especialmente en cuanto a su tratamiento.

El fenómeno migratorio a incrementado su incidencia en los países desarrollados. Esto ha permitido una mejor sospecha diagnóstica y un aumento en las campañas de divulgación; especialmente desde que fue propuesto al ácaro como fuente de infección del virus de la IDH, (HIV). Por otra parte en algunos estudios la sobre-infección con cepas de estreptococos ß-hemolíticos es causa de hasta un 13% de nefritis.

Historia

La escabiasis es una enfermedad conocida por la humanidad desde el principio de su historia. Es ampliamente conocida también como sarna, el término tiene una etimología no muy clara; los griegos la llamaron psora (de pso, yo froto); los latinos scabies (de scabere, rascar), mismo término utilizado por los anglosajones; los alemanas le llamaron Krätze; los franceses, gale (1).  También se le ha llamado “la comezón de los siete años”, por su aparición cíclica. Para el tratamiento del prurito, Celso utilizaba azufre en base de agua para uso tópico (1).

Durante siglos la escabiasis se atribuyó a una naturaleza humoral conocida quizá por Aristóteles (384-322 a. C.), quien utilizó el término akari, para designar al “ácaro de la madera” (6). A través de la historia hay datos de reportes sobre la escabiasis, así la menciona en un manuscrito árabe el médico Abu el Hasan Ahmed el Tabari, en el año 970 en Tabaristán. En la Edad Media, las mujeres no participaban en la práctica médica fuera del hogar, sin embargo se hace alusión a quien probablemente fue la primera mujer en contacto con la dermatología en el siglo XII, santa Hildegard von Bingen (Baviera), que hizo descripciones acerca de la sarna en su libro Physica, incluyendo el tratamiento con azufre. En el mismo siglo, el médico árabe sevillano Avenzoar (1092-1161), habla del souab o sarna en su libro Taisir elmedaouat oua eltedbir; atribuye la enfermedad a alteraciones humorales, pero hace referencia a la salida de un animalillo de la piel de los pacientes afectados (2).

La invención del  microscopio fue determinante en la evolución de la etiología de la sarna. En 1687, Cosimo Giovanni Bonomo, escribió un tratado sobre la sarna donde describe de forma muy aceptable sobre la enfermedad y el agente patógeno, haciendo una descripción del Sarcoptes scabiei en un libro escrito por Francesco Redi titulado Osservazioni intorno a pelliceli del corpo umano.  Bonomo menciona que el parásito excavaba túneles, se arrastraba bajo la piel, depositaba huevos y persistía por 2 o 3 días en la ropa, se equivocó en el número de patas, ya que dice tener solamente seis y, en el sitio donde se debe buscar el ácaro, al indicar que se encuentra en las vesículas o pústulas. Sin embargo durante esa época y hasta principios del siglo XIX, los médicos siguieron considerando que la enfermedad era producida por “humores” o “sangre incorrupta” (1,2). Durante muchos años después muchos médicos trataron de demostrar la presencia del ácaro en las lesiones, sin poder hacerlo hasta el 25 de agosto de 1834 cuando un estudiante de medicina, alumno de Alibert, de origen corso, Simon François Renucci, demostró frente a un grupo de sabios en el Hospital Saint Louis de Paris, extrajo el parásito de la piel de varios enfermos. Continuaron los estudios sobre la sarna y el ácaro; en 1844 Ferdinand von Hebra en su obra Ubre die Krätze, llegó a la conclusión de que todo aquel en cuya piel se asienta el ácaro se contagia de sarna, y que el cuadro desaparece cuando se destruyen el ácaro y los huevos (1).

Esta enfermedad ha acompañado al hombre a través de los tiempos. Aún cuando no se había identificado con exactitud cual era el agente causal preciso de la escabiasis, los tratamientos eran múltiples. Algunos métodos utilizados por quienes lo padecían, era la extracción del ácaro que se encontraba en los túneles o surcos, aún cuando éste no se conocía bien; hemos mencionado ya el uso desde el siglo XII, del azufre aplicado sobre las áreas afectadas (2). Durante siglos las flores del género Chrysanthemum fueron utilizadas en Persia para curar la escabiasis, estas flores tienen propiedades insecticidas, sus ingredientes activos se denominan piretrinas. Su producción comercial se  realizó por primera vez en Dalmacia (Croacia) en 1840. A partir de la Segunda Guerra Mundial se desarrollaron piretrinas sintéticas en aerosol; la permetrina, una piretrina sintética se aprobó para el tratamiento de la escabiasis en 1989. Día a día se ha tratado de encontrar un tratamiento más efectivo contra el Sarcoptes scabiei y más seguro para el hombre, así hemos llegado hasta los tratamientos sistémicos como el uso de ivermectina, una avermectina inicialmente desarrollada para uso veterinario, pero utilizada con buenos resultados por Macotela y cols. en México  desde 1991 (3).

La relación ácaro-enfermedad es mérito de un estudiante de medicina, Simon François Renucci. El Sarcoptes scabiei var. hominis es especie-específico, no pudiendo reproducir su ciclo en otra especie. No obstante, es posible que pueda permanecer cierto tiempo en perros u otras mascotas y retornar al humano. Encuentra a su huésped por los cambios en los gradientes de temperatura y el olor.
¿Cómo se reconocen entre sí los ácaros? Se considera que es por producto de feromonas y tal vez en menor grado por la guanina u otros derivados presentes en los escíbalos.

Epidemiología

La escabiasis tiene una distribución mundial, afecta a personas de todas las razas, edades , sexo y de todos los niveles socioeconómicos. Se reportan aproximadamente 300 millones de casos de escabiasis a nivel mundial cada año. En un estudio epidemiológico en el Reino Unido, la escabiasis se presentó con mayor prevalencia   en áreas urbanas y  en mujeres y niños y más comúnmente en invierno que en verano.  En países desarrollados se puede presentar en forma epidémica en hospitales, guarderías e internados.  En países en vías de desarrollo, es endémico, con una prevalecia del 20 hasta el 100%, en algunas áreas de Sudamérica, América Central y la India, la infestación en los niños puede llegar al 100% (4)

Durante la Primera y Segunda Guerras Mundiales, la escabiasis se presentó en epidemias de carácter cíclico en los países desarrollados, posteriormente hubo una disminución importante hasta su virtual desaparición para resurgir a finales de 1960. En 1971, Orkin describe que las epidemias se presentan en forma cíclica con una duración de 15 años entre el final de una y el inicio de la siguiente.

En el transcurso de los últimos 20 años, el número de pacientes con escabiasis se ha incrementado. Algunos de los sitios con mayor problema son las casas hogar o cualquier sitio de albergue y los factores de riesgo para que ésto ocurra incluye: la antigüedad de la institución (más de 30 años), el tamaño y capacidad (más de 120 camas) y la relación entre el número de camas y trabajadores de salud (más de 10:1).

Etiología y Transmisión

 La escabiasis en humanos es causada por el Sarcoptes scabiei variedad hominis, perteneciente al phyllum Artropoda, clase Arácnida y del orden Acarina. El Sarcoptes scabiei, es un parásito humano obligado, que realiza completamente su ciclo de vida en el hombre. Machos y hembras se aparean en la superficie de la piel, la hembra perfora el estrato córneo de la epidermis, depositando sus huevos conforme penetra; el macho muere después del apareamiento. Las hembras hacen sus madrigueras en la piel, cada una deposita de 10 a 25 huevos, aunque hay autores que refieren pueden ser de 40 a 50. Tres días después los huevos eclosionan, las  larvas migran a la superficie de la piel y  pasan a estado adulto en 14 a 17 días para repetir el ciclo (2).

CicloVitalEscabiasi

Las hembras miden 300 a 500 µm, dos veces más que los machos. El ácaro tiene cuatro pares de patas muy cortas, dos pares al frente del cuerpo y dos atrás, también tiene  espículas sobre su dorso. La hembra utiliza sus mandíbulas y las pinzas cortantes en sus patas para hacer su madriguera y succiona los fluidos del tejido para su alimentación. Los pacientes con escabiasis pueden albergar de 10 a 15 hembras adultas vivas. Estos parásitos sobreviven cerca de 30 días en el humano y hasta 3 a 4 días fuera del hospedero. Un paciente inmunocompetente puede albergar de 3 a 50 ácaros en un mismo tiempo (4) y un paciente con escabiasis costrosa (sarna noruega) de cientos a miles de ellos (4).

La escabiasis humana es transmitida la mayoría de las veces por contacto personal o por contacto sexual con una persona infectada y, mucho menos comúnmente, por contacto con fómites, ya que como se mencionó el ácaro puede sobrevivir dos o tres días en objetos inanimados. El ácaro carece además de la capacidad de saltar o volar, tiene movimientos lentos avanzando 2.5 cm por minuto sobre piel cálida. La transmisión ocurre comúnmente en el hogar, donde una persona puede infectar a varias más, también es más frecuente en instituciones hospitalarias, guarderías y demás sujetas a hacinamiento (4). El periodo de incubación es de dos semanas o más y en caso de reinfestación, los síntomas pueden desarrollarse en 1-4 días.


Huevos de Sarcoptes scabiei en diferentes estadios

escabiasis_huevos1
escabiasis_huevos2 escabiasis_huevos4 Sarcoptes scabiei - huevos
sarcoptes_huevos4 Sarcoptes scabiei - huevos y hembras

 

Hembras adultas y huevos en Escabias Noruega

sarcoptes_hembra2 escabiasis_huevos3
sarcoptes_hembra1 sarcoptes_prenada1 Sarcoptes scabiei preñada

 

Sarcoptes scabiei var. hominis es huésped-específico para los humanos, pero el hombre puede adquirir escabiasis animal. Existen otras muchas variedades de Sarcoptes scabiei como la ver. canis (perros),  var. caprae (cabras), var. ovis (borregos), etc. La escabiasis animal es transmitida principalmente por los perros y con menor frecuencia por gatos, aves, caballos y otros animales domésticos. Cuando hay exposición a animales infestados, el humano puede presentar una erupción papular o pápulovesicular pruriginosa transitoria, que afecta principalmente áreas expuestas o áreas de contacto como el tronco, los brazos y el abdomen. No se observan túneles. El ácaro en el humano no completa su ciclo de vida, por lo que la evolución es muy corta. Si el paciente con escabiasis animal se separa del animal infestado, la erupción tiende a resolverse en corto tiempo (4,5).

La hembra adulta labra el túnel o galería en áreas de piel fina desprovistas de folículos pilosebáceos, segrega una solución que disuelve la queratina y penetra la capa córnea en menos de 30 minutos; realiza su túnel a razón de 0.5-5 mms. por día.
¿Cuánto tiempo puede sobrevivir fuera de su hábitat? Depende de la temperatura ambiente y la humedad relativa. Se calcula que subsiste por lo menos de 3 a 4 días en condiciones medias del hogar. Se han aislado adultos vivos en camas, sillones y el piso.


El Contagio habitual es por contacto personal con una persona infestada. Compartir vestimenta de uso personal o un lecho infestado o un apretón de manos puede ser suficiente en algunos casos; pero la causa más frecuente es el contacto personal con una persona enferma y el contacto sexual, por lo que es considerada una Enfermedad de Transmisión Sexual.

Posteriormente, la hembra adulta labra el túnel o galería en áreas de piel fina desprovistas de folículos pilosebáceos, segrega una solución que disuelve la queratina y penetra la capa córnea en menos de 30 minutos; realiza su túnel a razón de 0.5-5 mms. por día.
¿Cuánto tiempo puede sobrevivir fuera de su hábitat? Depende de la temperatura ambiente y la humedad relativa. Se calcula que subsiste por lo menos de 3 a 4 días en condiciones medias del hogar. Se han aislado adultos vivos en camas, sillones y el piso.


Manifestaciones Clinicas

El cuadro clínico está en relación con la respuesta inmunitaria del huésped, la cual hasta el momento sigue siendo poco clara.

La Inmunidad Celular:. Es claro que la inmunidad celular juega un papel fundamental en la aparición tardía del prurito en la primoinfección (4 a 6 semanas), en la superpoblación de ácaros de los inmunodeprimidos y en la especificidad de especie. Aún no se conoce qué es lo que causa la inducción de la inmunidad celular, si lo hace el ácaro, los escíbalos o la sustancia que disuelve la queratina.
La Inmunidad Humoral: Los infiltrados de linfocitos orientan hacia hipersensibilidad tardía o tipo IV y el aumento de IgE hacia hipersensibilidad inmediata o tipo I; se ha encontrado también activación de mastocitos causada por estimulación de estructuras antigénicas como los propios ácaros, sus huevos o incluso sus heces (5). Existen Anticuerpos tipo IgE con reactividad cruzada contra los ácaros variedad suisgeneri y del polvo casero, Dermatofagoides farinae y Dermatofagoides pteronnisimus. A estos se los ha implicado en el prurito residual que es tan frecuente de observar en la práctica diaria. Existe un modelo experimental animal, en el perro, al cual se le administra azatioprina, llegando a producir una enfermedad similar a la sarna costrosa.

En adultos, la escabiasis clásica se presenta como una erupción papular y con excoriaciones acompañada de prurito intenso, afecta las regiones axilares, eminencias tenar e hipotenar, superficies flexoras de las muñecas, pliegues interdigitales de las manos, ombligo y región genital; casi siempre están respetados la cabeza, el cuello y los pies; en las mujeres se afectan también pliegues submamarios y pezones (4,5). Se menciona que la dermatosis se encuentra limitada por líneas imaginarias que pasan por hombros y rodillas, las denominadas líneas de Hebra (5). 

LineasHebra

En los niños se presenta de forma generalizada, pudiendo afectar la cara aunque con predominio en piel cabelluda, pliegues, palmas y plantas. Pueden afectar la piel cabelluda de los lactantes pero siempre respetarán la cara. En esta última localización las lesiones son "ides" y frecuentemente impetiginizadas, por estreptococo o estafilococo. En los niños mayores de tres años la distribución casi siempre es del cuello hacia abajo, incluyendo los pies (5).

La lesión más característica es el túnel, sin embargo, pocas veces podemos observarlo. Los túneles se presentan como lesiones elevadas, de trayecto serpiginoso y corto (2 a 3 mm), de color grisáceo. Puede encontrarse una pequeña pápula al final del túnel.  La localización más frecuente de esta lesión es en las manos, muñecas, cintura y pliegues axilares; pueden encontrarse también en genitales y pezones. Otras lesiones que se presentan son las pápulas, vesículas, nódulos y en forma secundaria podemos observar cambios eccematosos. El prurito es intenso y de predominio nocturno, es considerado como un marcador de la enfermedad (4,5).

En los niños suelen encontrarse pústulas y costras melicéricas en los dedos, lo que impide cerrar las manos (signo del cirujano); en lactantes se puede acompañar de eccema; en abdomen las pápulas y las costras hemáticas son muy abundantes, lo que da aspecto de “cielo estrellado” (5). En ancianos, el prurito es leve y hay poca reacción inflamatoria. En personas limpias las lesiones son muy escasas, predominan  en axilas, pliegues interdigitales y genitales; a veces solo se presenta prurito; pueden encontrarse ronchas y dermografismo. En general, el número de lesiones es abundante, de decenas a centenares, pero en pacientes que están utilizando esteroides tópicos las lesiones se reducen solo a unas pocas, sin embargo, el número de ácaros no disminuye, a esto se conoce como escabiasis incógnita (4,5),  en este caso el prurito suele ser leve o incluso no existir.

Existen diversas formas clínicas de escabiasis.

Escabiasis Nodular: Representa una reacción de hipersensibilidad a los antígenos, y las lesiones son pruriginosas,estan deshabitadas,no son contagiosas, rebeldes al tratamiento y poseen un patrón histopatológico de seudolinfoma. Comprende del 7 al 10% de los casos (5). Los nódulos miden de 5 a 20 mm de diámetro,  de color rojo, rosa o marrón, de consistencia suave y localizados principalmente en pene, escroto, axilas, cintura, nalgas y areolas; generalmente se resuelven dejando hiperpigmentación postinflamatoria. Los nódulos son pruriginosos, representan una reacción de hipersensibilidad a los antígenos del ácaro.  La evolución es generalmente hacia la resolución espontánea después de semanas o meses; algunas lesiones pueden persistir incluso meses después del tratamiento. La escabiasis ampollar se caracteriza porque sus principales lesiones son vesículas y ampollas. La escabiasis en piel cabelluda puede acompañar o bien simular a la dermatitis seborreica; los que principalmente presentan esta forma son los lactantes, los niños y los pacientes con SIDA.

Escabiasis en los ancianos; Se caracteriza porque el prurito es leve y hay poca reacción inflamatoria.


Escabiasis de los limpios En personas aseadas o limpias las lesiones son muy escasas, predominan  en axilas, pliegues interdigitales y genitales; a veces solo se presenta prurito; pueden encontrarse ronchas y dermografismo (5).

 

 Sarna Incognita es la que por tratamientos generalmente con corticoesteroides locales o sistémicos, ha sido enmascarada permitiendo una alta tasa de infestación.En general, en la escabiasis el número de lesiones es abundante, de decenas a centenares, pero en pacientes que están utilizando esteroides tópicos las lesiones se reducen solo a unas pocas, sin embargo, el número de ácaros no disminuye, a esto se conoce como escabiasis incógnita (5),  en este caso el prurito suele ser leve o incluso no existir.  

Escabiasis ampollar se caracteriza porque sus principales lesiones son vesículas y ampollas.

Escabiasis en piel cabelluda puede acompañar o bien simular a la dermatitis seborreica; los que principalmente presentan esta forma son los lactantes, los niños y los pacientes con SIDA.

La Sarna Noruega o Sarna Costrosa:  Es una forma de escabiasis que se distingue por ser altamente contagiosa. El primer caso fue identificado en Noruega y reportado por Danielssen y Boeck en 1848, quienes consideraban que se trataba de una variante de lepra. En 1851 Hebra precisa que esta enfermedad es consecuencia de la infección de escabiasis. Tiene predilección por individuos inmunocomprometidos (VIH positivos, trasplantados, etc.), ancianos, enfermos mentales y pacientes con Síndrome de Down (4,5).  Es una dermatosis hiperqueratósica de aspecto psoriasiforme, con escama gruesa de 3 a 15 mm, de color amarillo-verdoso y adherentes. Afecta predominantemente las superficies de extensión, manos y pies, palmas y plantas, incluso las uñas que se engruesan y cambian de color. La escabiasis costrosa puede ser localizada y afectar solo la piel cabelluda, la cara, los dedos, las uñas de los pies o las plantas. Las lesiones son placas hiperqueratósicas que cubren grandes áreas, pueden fisurarse e incluso secundariamente cursar con infecciones bacterianas. En algunos pacientes incluso puede presentarse eritrodermia (5). El prurito es variable, aunque en general es muy leve. Generalmente en esta forma de escabiasis, se encuentran cientos o miles de ácaros en el huésped(6). Esta forma clínica es muy contagiosa, por lo que es necesario el tratamiento profiláctico de todas las personas que han estado en contacto con estos pacientes (7).


Diagnóstico

El diagnóstico de escabiasis debe ser considerado en todos aquellos pacientes con erupción intensamente pruriginosa. Debemos considerar como puntos clave del diagnóstico, la distribución de la dermatosis y el tipo de lesiones. Es importante considerar también el antecedente de contactos con personas infectadas. La presencia de los túneles puede demostrarse al colocar una gota de tinta china diluida en uno de sus extremos. El diagnóstico es confirmatorio si se observan los ácaros, sus huevos o sus heces; para encontrarlos, una maniobra práctica es colocar una gota de aceite en una hoja de bisturí (hoja No.15 de preferencia) y raspar el extremo de un túnel, después se coloca el material obtenido sobre un portaobjetos y se coloca el cubreobjetos para su observación al microscopio (técnica de Muller). En el caso de la sarna costrosa, el raspado de las lesiones y la observación de las escamas o el material subungueal con aceite o hidróxido de potasio muestra abundantes parásitos (4,5)

 Los niños pueden presentar lesiones habitadas, ides e infección secundaria en casi todo la superficie cutáneas

escabiasis10 Nódulo escabiotico en escroto de un niño

escabiasis4 Nódulos escabióticos
escabiasis3 Lesiones periumbilicales y manos
escabiasis5 Escabiasis - Lesiones periumbilicales
escabiasis6 Escabiasis - Lesiones en manos
escabiasis7 Escabiasis - Lesiones periumbilicales
escabiasis8 Escabiasis - Leaiones en el tronco
escabiasis9 Escabiasis- Lesiones en miembros inferiores
Escabiasis_impetigo01 Escabiasis mas impétigo
Escabiasis_impetigo02 Escabiasis mas impétigo
Escabiasis_impetigo03 Escabiasis mas impétigo
Escabiasis_impetigo04 Escabiasis mas impétigo
Escabiasis_impetigo05 Escabiasis mas impétigo


La areola mamaria es sitio predilecto en la mujer adulta, en los niños mayores se debe examinar los surcos subglúteos e interglúteos y en los lactantes, las palmas, las plantas y la piel cabelluda.

  escabiasis11    escabiasis6

Topografía típica de lesiones de Escabiasis en el adulto

La infección secundaria y la dermatitis por contacto por la aplicación de diversos medicamentos es muy frecuente
 

Infección secundaria en Escabiasis

  escabiasis_infeccion1   escabiasis_infeccion2 

Histopatología

 
No es indispensable realizar biopsia de piel si el cuadro clínico sugiere el diagnóstico. Si se realiza el estudio histopatológico, las hembras del ácaro y sus huevos pueden ser observados en el estrato córneo o en la granulosa, si el espécimen es tomado de un surco intacto. En la epidermis hay además de los túneles, acantosis, edema intracelular, espongiosis y migración de linfocitos y eosinófilos. En la dermis superficial y profunda se encuentra vasodilatación e infiltrado mixto perivascular que incluye eosinófilos, lifocitos, hitiocitos y mastocitos. Además del edema de la dermis papilar, en algunas ocasiones se pueden encontrar vesículas subepidérmicas. Estos cambios solo pueden diferenciarse de  los provocados por otro tipo de artrópodos,  por la identificación del ácaro o sus huevos (4,5).

escabiasis_histologia

En la escabiasis costrosa o sarna noruega, se observa un infiltrado perivascular compuesto por linfocitos, histiocitos y eosinófilos y hay alteraciones en la epidermis, como acantosis e hiperqueratosis y bajo esta capa córnea más engrosada se observan múltiples túneles donde es posible encontrar inumerables parásitos en todas sus formas; larvas, huevos y deyecciones (4,7).

En la escabiasis nodular se aprecia un denso infiltrado inflamatorio mixto alrededor de los vasos sanguíneos de la dermis y en ocasiones se extiende hasta el tejido celular subcutáneo; las células mononucleares pueden tener grandes núcleos hipercromáticos y pleomórficos con algunas mitosis; generalmente se encuentran abundantes eosinófilos. El ácaro casi nunca se encuentra en las lesiones nodulares.

 

escabiasis4 EscabiasisPeneNino1

 

    

   Nódulos escabióticos en el area genital de niños

La variante nodular consiste en nódulos eritematosos que suelen localizarse en la zona genital, pruriginosos, deshabitados y rebeldes al tratamiento. Se especula que pueden ser restos de saliva, escíbalos o restos del ácaro. Posee un patrón histopatológico de seudolinfoma".

 

Lesiones costrosas con abundantes ácaros en Escabiasis Noruega

 escabiasis_noruega1 escabiasis_noruega2 escabiasis_noruega3 

Diagnóstico Diferencial

El diagnóstico diferencial incluye dermatitis atópica, dermatitis herpetiforme, urticaria papular, placas y pápulas urticarianas pruriginosas del embarazo (PUPPP), enfermedad ampollar linear por IgA, foliculitis, sífilis, pitiriasis rosada, impétigo, dermatitis seborreica y linfoma.

La dermatitis herpetiforme se manifiesta como pápulas o excoriaciones dispersas intensamente pruriginosas, pero esta es una entidad autoinmune poco frecuente. La urticaria popular puede  ocurrir por infecciones de otros insectos como pulgas, chinches, piojos, ácaros del queso, ácaros del maíz,  ácaros de las ratas, los perros y los parásitos de los gatos, incluyendo la sarna de los animales; se presenta como una erupción pruriginosa que asemeja a la escabiasis, excepto que no hay presencia de túneles y los espacios interdigitales no se afectan. Las PUPPP pueden ser muy pruriginosas, simulando un cuadro de escabiasis. El impétigo es frecuentemente una sobreinfección en las lesiones de escabiasis, éste también es contagioso, no muestra predilección por los sitios de  la escabiasis. En algunos casos de escabiasis nodular, la diferencia clínica incluye linfoma y pseudolinfoma. Los nódulos de la escabiasis pueden similar una micosis fungoide o la enfermedad de Hodgkin, histopatológicamente los nódulos contienen histiocitos atípicos y linfocitos (4).

Tratamiento
Hasta el momento no se conoce con precisión cuanto tiempo luego de la aplicación de un acaricida el ácaro puede sobrevivir, labrar el túnel y comenzar un nuevo ciclo de vida; por lo que todos los esquemas terapéuticos son en última instancia arbitrarios.

El tratamiento esta dirigido a:

- Los síntomas
- La infección secundaria en caso de existir
- La destrucción del ácaro.

Se deben efectuar las indicaciones en forma clara, si es necesario por escrito para evitar olvidos. La falta de tiempo para explicar la forma de tratamiento local es una de las principales causas de fracaso. Todos los convivientes o quienes estén en contacto con el paciente deben ser tratados. Esto es válido no solo para el ámbito familiar sino para los brotes epidémicos que surgen en centros geriátricos, escuelas, hospitales o sitios de convivencia de personas.

Las drogas locales más utilizadas en la actualidad, para la destrucción del ácaro son:

1) Permetrina al 5% La permetrina es  un derivado sintético del grupo de las piretrinas que a su vez derivan de las flores Crisantemos, potente insecticida, es muy efectivo contra los ácaros y tiene mínima toxicidad en los mamíferos. Su absorción a través de la piel es muy baja, es fotorresistente y se metaboliza rápidamente por las esterasas de la piel y se excreta en orina. La permetrina crema al 5% (Elimite, Scabisan) es el tratamiento recomendado en adultos y en niños mayores de cinco años. Se recomienda su aplicación después del baño, del cuello hacia abajo, dejándola por 8 a14 horas bañarse nuevamente después de ese tiempo. La reaplicación es innecesaria, a menos que continúen los síntomas después de dos semanas o se formen nuevas lesiones en los siguientes 10 días,   la reaplicación es innecesaria. Los efectos adversos reportados incluyen comezón y picazón en los sitios de aplicación. Este producto puede ser utilizado en niños desde los dos meses de edad e incluso en todos los niños puede ser aplicado en la cabeza y el cuello. La permetrina se considera una droga de clasificación B en embarazadas y su seguridad durante la lactancia es desconocida, si se utiliza durante este periodo, no podrá amamantar hasta que el medicamento haya sido lavado minuciosamente y retirado por completo. Se debe informar a los pacientes que el prurito y las lesiones pueden persistir por 2 semanas más después del tratamiento, debido a la sensibilidad por los alergenos del ácaro. El prurito puede requerir tratamiento sintomático con antihistamínicos y en ocasiones esteroides. La única limitante para el uso de la permetrina es su costo, ya que es el que tiene el costo más elevado de todos los escabicidas tópicos (5,10). En 1989 se aprobó su uso para el tratamiento de la sarna en Estados Unidos.

2) Isómero gama del hexaclorociclohexano (lindane) al 1% en forma de loción. El hexacloruro de gamma benceno  o lindano, es un insecticida del tipo órgano-clorado. Se utilizó por primera vez en el tratamiento de la escabiasis en 1948. Actúa sobre el sistema nervioso central del insecto, provocando en él mayor excitabilidad, convulsiones y muerte. El lindano en loción o crema al 1% por mucho tiempo fue el estándar clásico de tratamiento, es generalmente efectivo, aunque ya se ha reportado resistencia. El lindano se aplica igual que la permetrina, pero debe lavarse después de seis horas, repitiendo su aplicación una semana después. Este compuesto se absorbe a través de todos los sitios, incluyendo la mucosa pulmonar, la mucosa intestinal y cualquier otra membrana mucosa y se distribuye en todos los compartimentos del cuerpo con una elevada concentración en aquellos tejidos ricos en lípidos y en la piel. Se metaboliza y excreta a través de la orina y las heces (1).

Se han reportado casos de toxicidad del sistema nervioso central e incluso de muerte con el uso de este tratamiento. La ingestión accidental puede conducir a envenenamiento y presentar cefalea, náusea, mareo, vómito, inquietud, tremor, desorientación, debilidad, nistagmos, convulsiones, falla respiratoria, coma y muerte. También hay reportes en los que se relaciona el uso de lindano a alteraciones hematológicas como anemia aplásica, trombocitopenia y pancitopenia.  La principal ventaja de este tratamiento es su bajo costo, pero su principal limitante es su potencial neurotoxicidad, sobre todo si no se utiliza adecuadamente, este  riesgo se incrementa en pacientes que tienen un mayor daño en la piel o en lactantes y niños.

Dado que se concentra en el sistema nervioso central (SNC) y que se han comunicado casos aislados de convulsiones, su popularidad decreció últimamente, pero tal como lo ha revisado Rasmussen; los efectos colaterales pueden aparecer si se utiliza mal la medicación. No se la indicará en amplias superficies de piel con soluciones de continuidad (Ejm.Eritrodermia Ictiosiforme Congénita) ni por períodos de tiempo mayores de 4 a 8 horas. La forma de aplicación es sin baño previo. Actualmente las únicas contraindicaciones absolutas del lindane son: niños prematuros o lactantes con antecedentes de convulsiones. El baño con jabón suave se efectuará por la mañana junto con el cambio de ropa interior y la de cama.

El lindano está aprobado por la FDA para el tratamiento de la escabiasis, se considera de categoría B durante el embarazo y es un tratamiento tópico de segunda o tercera línea. Aunque prácticamente el lindano ya está en desuso por su toxicidad, sobre todo la neurológica; sigue siendo la única opción en algunos países en vías de desarrollo, ya que su costo es bajo.

3) Azufre en vaselina, en concentraciones que varían del 3 al 10%,El azufre es el más antiguo de los escabicidas, fue utilizado por Celso desde el año 25 a. C. Se utiliza en ungüento del 2 al 10% en base de petrolato, requiere de aplicaciones durante la noche por 3 días consecutivos, previo aseo y es retirando durante el baño por la mañana. El azufre desprende un olor desagradable y mancha la ropa; puede provocar dermatitits irritativa de contacto en climas calientes y húmedos. Este preparado es eficaz y puede ser utilizado en pacientes embarazadas, mujeres lactando e incluso en recién nacidos (5).

Cuando existe temor o contraindicaciones como las mencionados previamente (lactantes, síndrome convulsivo, embarazadas…) se puede utilizar este medicamento, dejándolo 8 horas sobre la piel. . No hay estudios serios acerca de la toxicidad de los grupos sulfidrilos en la piel.

 4) Crotamitón (N-etil-o-crotonil urea) , El crotamitón (crotonyl-N-etil-o-toluidina) se utiliza en crema o loción al 10% . El índice de curación varía del 50 al 70%. Los mejores resultados se obtienen si se aplica después del baño dos veces al día por cinco días consecutivos. No tiene ningún efecto antiprurítico como anteriormente se consideraba. Debido a su poca eficacia y datos de toxicidad, el crotamitón está prácticamente en desuso(2).

Benzoato de bencilo Es un éster del ácido benzoico y alcohol bencílico, se obtiene del bálsamo de Perú y Tolú. Es neurotóxico para los ácaros. Se utiliza en emulsión al 25% y se aplica del cuello hasta los pies, con un tiempo de contacto de 24 horas durante tres días consecutivos, bañándose antes de cada aplicación. En niños y adolescentes la dosis se debe reducir al 12.5%. Es muy efectivo si se utiliza correctamente, sino puede llevar a fallas en el tratamiento, puede causar dermatitis irritativa por contacto e incluso su uso posterior puede provocar dermatitis alérgica. Los principales efectos secundarios por su aplicación son  la sensación de quemadura, prurito y lesiones eccematosas. Su uso está prohibido en mujeres embarazadas y lactando así como en niños menores de dos años. Es efectivo en pacientes con escabiasis costrosa resistente a permetrina y en combinación con la ivermectina en pacientes con recaída después de una dosis única de ivermectina. Su uso está aprobado e n Europa y actualmente no se encuentra disponible en los Estados Unidos;  es una alternativa de uso en países en vías de desarrollo ya que su costo es bajo (1).

5) Ivermectina  El manejo ideal de la escabiasis es aquel que se pueda administrar por vía oral sin necesidad de medidas terapéuticas locales laboriosas y que pueda ser manejado sin peligro por diferentes niveles del personal de salud (Macotela). Se considera que la ivermectina cumple con esos requisitos (8).

La ivermectina, es un análogo semisintético de la avermectina-B1a, derivada del Streptomyces avermectilis. Consiste en una mezcla del 80% de 22,23-dihidroavermectina-B1a y 20% de 22,23-dihidroavermectina-B1b (18,19).  Actúa suprimiendo la conducción del impulso nervioso en la sinapsis neuromuscular de los  insectos por estimulación del ácido gamma amino butírico de las terminaciones nerviosas presinápticas. No tiene efecto sistémico sobre los mamíferos.  El fármaco es metabolizado en el hígado, pricipalmente por la enzima CYP3A4, alcanza grandes concentraciones en el hígado y el tejido adiposo; a pesar de que es altamente liposoluble no cruza la barrera hematoencefálica. Su principal vía de eliminación es la vía biliar, la excreción urinaria es de menos del 1% (19,20).

La ivermectina ha sido utilizada desde 1987 en el tratamiento de diversas enfermedades parasitarias como la oncocercosis y la estrongiloidiasis (9).Se utiliza con éxito en la Oncocercosis y en la Filaremia por Wuchereria bancrofti. Posee una estructura similar a los antibióticos macrólidos. Fue utilizada en 1992 por Glaziou y col. en la Polinesia francesa, en 44 pacientes a dosis de 100µg/kg vía oral en una sola dosis, con curación del 70% y por Meinking y Taplin en 11 pacientes inmunocompetentes con sarna y en 7 pacientes con sarna y positividad para el HIV, demostrando su efectividad en inmonodeprimidos con sarna costrosa Como tratamiento para la escabiasis específicamente se utilizó en animales en 1980 con buenos resultados.  Macotela-Ruíz en México en 1993, realizó un estudio clínico administrando ivermectina 200µg/kg en única dosis vía oral, obteniendo un índice de curación del 74% y en un estudio posterior de este mismo autor se reporta curación del 100% con una o tres dosis de 250µg/kg (8). Estudios posteriores señalan que para obtener la máxima eficacia se requiere la administración de dos dosis  de 200µg/kg  con intervalo de 2 semanas, en la escabiasis clásica se alcanza así el 100% de eficacia (8.9).

La FDA aún no ha aprobado su uso en escabiasis en EUA, en Francia su aprobación para esta dermatosis se dio en el 2001 y en ese mismo año en México se aprobó su uso comercial (9). La dosis de ivermectina en escabiasis  es de 200µg/kg en una sola dosis, pudiendo repetirla con intervalo de 10 a 15 días. Su uso está contraindicado en mujeres embarazadas, lactando y en niños menores de 15 kg, aunque existen estudios en Latinoamérica en los que se ha utilizado con seguridad en niños a partir de  un año de edad (11). Se considera un producto seguro, con pocos efectos secundarios. En algunos países se ha utilizado la ivermectina tópica en loción a dosis de 400 µg/kg con resultados similares a la ivermectina oral.

Tratamiento en formas especiales de Escabiasis

En pacientes con escabiasis costrosa el tratamiento es un reto porque el engrosamiento de la piel y la presencia de costras dificultan la penetración de los medicamentos tópicos y reducen su eficacia. Deben usarse en conjunto agentes queratolíticos como ácido salicílico al 5% o 10% en base de petrolato. El escabicida tópico recomendado es la permetrina al 5% en crema (10). La ivermectina a dosis de 200µg/kg en dos dosis ha dado buenos resultados en este tipo de escabiasis, sin evidencia de  recurrencia.

La escabiasis nodular, que es una forma crónica de esta enfermedad, requiere de tratamiento con escabicidas seguido por la aplicación de esteroides intralesionales para obtener un mejor resultado. Incluso se ha reportado el caso de un paciente con lesiones resistentes a esteroides, en quien se utilizó pimecrolimus tópico dos veces al día durante una semana, con buenos resultados. El pimecrolimus es un inhibidor de la calcineurina utilizado en el tratamiento de enfermedades inflamatorias de la piel.

El tratamiento de la escabiosis no solo consiste en el uso de escabicidas, sino también de los síntomas que se presentan como el prurito por lo que se deben indicar antihistamínicos; en caso de que el paciente presente infecciones sobreagregadas, debe recurriste al uso de antibióticas típicos o sistémicos según sea el caso.

Tratamiento de los Síntomas

El tratamiento del prurito se efectuará desde el inicio del diagnóstico con antihistamínicos orales, los cuales se prolongarán por lo menos durante 10 días

Tratamiento de la infección secundaria

 La infección sobreagregada es conveniente tratarla con antibióticos vía bucal durante una semana, salvo cuando es muy leve, en cuyo caso una crema con antibiótico local es suficiente. La sarna nodular requerirá mayor tiempo de antihistaminícos orales y cremas con corticoides de mediana a alta potencia para desinfiltrar los nódulos. En los adultos pueden efectuarse infiltraciones con acetónido de triamcinolona.
En los inmunodeprimidos con la variedad escamocostrosa la terapéutica local se repetirá en varias ocasiones, extremando la desinfestación de los utensilios y el ambiente del paciente, así como de las personas que estén en contacto con el mismo. La medicación local puede fracasar por la dificultad en atravesar las escamas y/o costras.

Medidas Generales
Para que pueda erradicarse el ácaro, el paciente debe ser tratado  simultáneamente con todas las personas expuestas que conviven con él aún cuando no tengan manifestaciones de enfermedad. Todos los objetos que están en contacto directo con el paciente deben ser desinfectados; toda la ropa de cama con la que tuvo contacto el paciente en las 48 a 72 horas previas y un día después de iniciado el tratamiento debe de mantenerse en agua con detergente por lo menos durante una hora y luego lavarse, (si es posible, lavar la ropa en máquina lavadora y secadora a 60ºC). Si no es posible lavar la ropa, exponerla a la luz del sol durante todo el día. Los insecticidas se utilizan para desinfectar objetos que no pueden ser lavados o bien éstos se colocan en bolsas de plástico selladas por 72 horas o más, ya que el ácaro no sobrevive más tiempo fuera del humano.

Bibliografía

1 - Galvañ JI. Historia de la sarna. Piel 2004;19(10):533-537.

2 - Díaz RM, Vidaurrázaga C. Historia del ácaro de la sarna. Piel 2003;18(9):471-473

3.- 7 - Macotela-Ruíz E, Peña-González G. Tratamiento de la escabiasis con ivermectina por vía oral.  Gac Méd Mé 1993;129(3):201-205.

4.- Molinaro M J., Schwartz R A, Janniger C. K. Scabies. Cutis 1995;56:317-321.

5 - Arenas R. Dermatología, Atlas, Diagnóstico y Tratamiento. Ed. McGraw-Hill. 3a ed. México. 2004, pg.  447-451.

6.- Flinders DC, De Schweinitz P. Pediculosis and Scabies. Am Fam Physicians 2004;69(2):341-348.

7.- Rodríguez ME, Arteaga E. Reemergencia de la sarna noruega en nuestro medio. Rev Cubana Med Trop 1997;49(2):145-147.

8.- Macotela-Ruiz E, Mendez C, Nochebuena E. Tratamiento de escabiasis con ivermectina por vía oral en una comunidad rural cerrada. Implicaciones epidemiológicas. Dermatología Rev Mex   1996;40(3):179-184

9.- Morales C., Rodríguez M.,  Arenas R. Ivermectina. Revisión de su uso en escabiasis y pediculosis. Dermatología Rev Mex 2002; 46(6):268-272.

10,- Arenas R, Ruiz Esmenjaud J, Morales CE, et al. Ivermectina oral: cinco años de experiencia. Presentación de 34 parasitosis cutáneas: escabiosis, sarna costrosa, larva migrans, gnathostomiasis, pediculosis y demodecidosis.  DCMQ 2003;1(1):20-29.

11.- Victoria J. Uso de ivermectina en niños. Dermatol Pediatr Lat 2003;1(1):61-65.

 

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Definición

La escabiasis es una enfermedad de la piel intensamente pruriginosa y altamente contagiosa para el humano, es causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis. Tiende a ser generalizada, con predominio en pliegues y genitales; se caracteriza por pápulas, costras hemáticas, pequeñas vesículas y túneles. El diagnóstico puede ser difícil y debe ser considerado en pacientes de cualquier edad con prurito generalizado y persistente (1,2).


Historia

La escabiasis es una enfermedad conocida por la humanidad desde el principio de su historia. Es ampliamente conocida también como sarna, el término tiene una etimología no muy clara; los griegos la llamaron psora (de pso, yo froto); los latinos scabies (de scabere, rascar), mismo término utilizado por los anglosajones; los alemanas le llamaron Krätze; los franceses, gale (3).  También se le ha llamado “la comezón de los siete años”, por su aparición cíclica (4). Para el tratamiento del prurito, Celso utilizaba azufre en base de agua para uso tópico (3,5).

Durante siglos la escabiasis se atribuyó a una naturaleza humoral conocida quizá por Aristóteles (384-322 a. C.), quien utilizó el término akari, para designar al “ácaro de la madera” (6). A través de la historia hay datos de reportes sobre la escabiasis, así la menciona en un manuscrito árabe el médico Abu el Hasan Ahmed el Tabari, en el año 970 en Tabaristán. En la Edad Media, las mujeres no participaban en la práctica médica fuera del hogar, sin embargo se hace alusión a quien probablemente fue la primera mujer en contacto con la dermatología en el siglo XII, santa Hildegard von Bingen (Baviera), que hizo descripciones acerca de la sarna en su libro Physica, incluyendo el tratamiento con azufre. En el mismo siglo, el médico árabe sevillano Avenzoar (1092-1161), habla del souab o sarna en su libro Taisir elmedaouat oua eltedbir; atribuye la enfermedad a alteraciones humorales, pero hace referencia a la salida de un animalillo de la piel de los pacientes afectados (6).

La invención del  microscopio fue determinante en la evolución de la etiología de la sarna. En 1687, Cosimo Giovanni Bonomo, escribió un tratado sobre la sarna donde describe de forma muy aceptable sobre la enfermedad y el agente patógeno, haciendo una descripción del Sarcoptes scabiei en un libro escrito por Francesco Redi titulado Osservazioni intorno a pelliceli del corpo umano.  Bonomo menciona que el parásito excavaba túneles, se arrastraba bajo la piel, depositaba huevos y persistía por 2 o 3 días en la ropa, se equivocó en el número de patas, ya que dice tener solamente seis y, en el sitio donde se debe buscar el ácaro, al indicar que se encuentra en las vesículas o pústulas. Sin embargo durante esa época y hasta principios del siglo XIX, los médicos siguieron considerando que la enfermedad era producida por “humores” o “sangre incorrupta” (3,6). Durante muchos años después muchos médicos trataron de demostrar la presencia del ácaro en las lesiones, sin poder hacerlo hasta el 25 de agosto de 1834 cuando un estudiante de medicina, alumno de Alibert, de origen corso, Simon François Renucci, demostró frente a un grupo de sabios en el Hospital Saint Louis de Paris, extrajo el parásito de la piel de varios enfermos. Continuaron los estudios sobre la sarna y el ácaro; en 1844 Ferdinand von Hebra en su obra Ubre die Krätze, llegó a la conclusión de que todo aquel en cuya piel se asienta el ácaro se contagia de sarna, y que el cuadro desaparece cuando se destruyen el ácaro y los huevos (3).

Esta enfermedad ha acompañado al hombre a través de los tiempos. Aún cuando no se había identificado con exactitud cual era el agente causal preciso de la escabiasis, los tratamientos eran múltiples. Algunos métodos utilizados por quienes lo padecían, era la extracción del ácaro que se encontraba en los túneles o surcos, aún cuando éste no se conocía bien; hemos mencionado ya el uso desde el siglo XII, del azufre aplicado sobre las áreas afectadas (3). Durante siglos las flores del género Chrysanthemum fueron utilizadas en Persia para curar la escabiasis, estas flores tienen propiedades insecticidas, sus ingredientes activos se denominan piretrinas. Su producción comercial se  realizó por primera vez en Dalmacia (Croacia) en 1840. A partir de la Segunda Guerra Mundial se desarrollaron piretrinas sintéticas en aerosol; la permetrina, una piretrina sintética se aprobó para el tratamiento de la escabiasis en 1989(2). Día a día se ha tratado de encontrar un tratamiento más efectivo contra el Sarcoptes scabiei y más seguro para el hombre, así hemos llegado hasta los tratamientos sistémicos como el uso de ivermectina, una avermectina inicialmente desarrollada para uso veterinario, pero utilizada con buenos resultados por Macotela y cols. en México  desde 1991 (7).


Epidemiología

La escabiasis tiene una distribución mundial, afecta a personas de todas las razas, de cualquier edad, ambos sexos y de todos los niveles socioeconómicos. Se reportan aproximadamente 300 millones de casos de escabiasis a nivel mundial cada año (5,8). En un estudio epidemiológico en el Reino Unido, la escabiasis se presentó con mayor prevalencia   en áreas urbanas y  en mujeres y niños y más comúnmente en invierno que en verano (8).  En países desarrollados se puede presentar en forma epidémica en hospitales, guarderías e internados (5).  En países en vías de desarrollo, es endémico, con una prevalecia del 20 hasta el 100%, en algunas áreas de Sudamérica, América Central y la India, la infestación en los niños puede llegar al 100% (2,5). En Brasil se reportó el resurgimiento de la enfermedad desde la década de 1970, con una incidencia en 1998 del 11.5% (9).

Durante la Primera y Segunda Guerras Mundiales, la escabiasis se presentó en epidemias de carácter cíclico en los países desarrollados, posteriormente hubo una disminución importante hasta su virtual desaparición para resurgir a finales de 1960. En 1971, Orkin describe que las epidemias se presentan en forma cíclica con una duración de 15 años entre el final de una y el inicio de la siguiente (9).

En el transcurso de los últimos 20 años, el número de pacientes con escabiasis se ha incrementado. Algunos de los sitios con mayor problema son las casas hogar o cualquier sitio de albergue y los factores de riesgo para que ésto ocurra incluye: la antigüedad de la institución (más de 30 años), el tamaño y capacidad (más de 120 camas) y la relación entre el número de camas y trabajadores de salud (más de 10:1) (10).


Etiología y Transmisión

La escabiasis en humanos es causada por el Sarcoptes scabiei variedad hominis, perteneciente al phyllum Artropoda, clase Arácnida y del orden Acarina (9). El Sarcoptes scabiei, es un parásito humano obligado, que realiza completamente su ciclo de vida en el hombre. Machos y hembras se aparean en la superficie de la piel, la hembra perfora el estrato córneo de la epidermis, depositando sus huevos conforme penetra; el macho muere después del apareamiento. Las hembras hacen sus madrigueras en la piel, cada una deposita de 10 a 25 huevos, aunque hay autores que refieren pueden ser de 40 a 50. Tres días después los huevos eclosionan, las  larvas migran a la superficie de la piel y  pasan a estado adulto en 14 a 17 días para repetir el ciclo (2,11,12) (Fig. 1-2).

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Las hembras miden 300 a 500 µm, dos veces más que los machos (2,5). El ácaro tiene cuatro pares de patas muy cortas, dos pares al frente del cuerpo y dos atrás, también tiene  espículas sobre su dorso (Fig. 3). La hembra utiliza sus mandíbulas y las pinzas cortantes en sus patas para hacer su madriguera y succiona los fluidos del tejido para su alimentación (2). Los pacientes con escabiasis pueden albergar de 10 a 15 hembras adultas vivas. Estos parásitos sobreviven cerca de 30 días en el humano y hasta 3 a 4 días fuera del hospedero (2,4,8). Un paciente inmunocompetente puede albergar de 3 a 50 ácaros en un mismo tiempo (4) y un paciente con escabiasis costrosa (sarna noruega) de cientos a miles de ellos (2).

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La escabiasis humana es transmitida la mayoría de las veces por contacto personal o por contacto sexual con una persona infectada y, mucho menos comúnmente, por contacto con fómites, ya que como se mencionó el ácaro puede sobrevivir dos o tres días en objetos inanimados. El ácaro carece además de la capacidad de saltar o volar, tiene movimientos lentos avanzando 2.5 cm por minuto sobre piel cálida (8). La transmisión ocurre comúnmente en el hogar, donde una persona puede infectar a varias más, también es más frecuente en instituciones hospitalarias, guarderías y demás sujetas a hacinamiento (2,8). El periodo de incubación es de dos semanas o más y en caso de reinfestación, los síntomas pueden desarrollarse en 1-4 días (10).

Sarcoptes scabiei var. hominis es huésped-específico para los humanos, pero el hombre puede adquirir escabiasis animal. Existen otras muchas variedades de Sarcoptes scabiei como la ver. canis (perros),  var. caprae (cabras), var. ovis (borregos), etc (13). La escabiasis animal es transmitida principalmente por los perros y con menor frecuencia por gatos, aves, caballos y otros animales domésticos. Cuando hay exposición a animales infestados, el humano puede presentar una erupción papular o pápulovesicular pruriginosa transitoria, que afecta principalmente áreas expuestas o áreas de contacto como el tronco, los brazos y el abdomen. No se observan túneles. El ácaro en el humano no completa su ciclo de vida, por lo que la evolución es muy corta. Si el paciente con escabiasis animal se separa del animal infestado, la erupción tiende a resolverse en corto tiempo (2,1).